También llamado león de montaña por su aspecto similar al de una leona africana, este carnívoro vive tanto en América del Norte como América del Sur, desde la Columbia Británica hasta la Patagonia. El color del pelaje es variable, desde castaño-rojizo en las zonas tropicales, a gris-azulado en las formas más septentrionales, pero siempre es más claro en los flancos, con el hocico, la barbilla, la garganta, el pecho y la cara interior de las patas blancuzcos. La longitud del cuerpo puede ser hasta 1,95 m sin incluir la cola, también larga. La cabeza es pequeña; encima de los ojos tiene dos manchas blancas. Es un animal nocturno, su técnica de caza es el rececho y sus presas favoritas son alces, ciervos y mamíferos pequeños, aunque también puede comer ratones, aves y peces. El apareamiento puede ocurrir en cualquier época del año y durante el celo la pareja se une unas dos semanas. Tras un periodo de gestación de 90 días, la hembra pare en un cubil de una a seis crías, que permanecerán junto a la madre durante dos años. Aunque el puma puede vivir en la selva, en la montaña, en el desierto o en zonas pantanosas, ha desaparecido de grandes zonas de su área de distribución y ahora está restringido a las regiones más agrestes y áridas. Los rancheros lo consideran un peligro para el ganado y es una especie amenazada en muchos lugares.
Clasificación científica: el puma pertenece a la familia de los Félidos, dentro del orden de los Carnívoros. Se clasifica como Puma concolor o Felis concolor.